“El acuerdo de reactivación social y económica no debe ser una vuelta a la “vieja normalidad” con una salud pública bajo la línea de la dignidad, con empleos mal pagados y precarios y una desigualdad inaceptable”, advirtió el diputado PS Leonardo Soto luego de que durante el fin de semana el gobierno y parte de la oposición alcanzaran un marco de entendimiento para afrontar los efectos de la pandemia.
A juicio del parlamentario, “el plan para enfrentar la postpandemia debe recoger todas las falencias y debilidades que el virus y el estallido social desnudaron en el país, es decir, debemos invertir con urgencia, por ejemplo, para levantar una salud pública que sea capaz de proteger a los chilenos frente a nuevas pandemias y enfermedades crónicas, así como reducir definitivamente las indignas listas de esperas”.
Asimismo, Soto planteó que “si se proyecta transferir miles de millones de dólares para rescatar a nuestras empresas productivas, debemos hacerlo en favor de empresas sustentables, de la economía verde y en empresas que distribuyan con mayor justicia social entre sus trabajadores las utilidades del paquete de ayuda fiscal que se les entregue y que, por cierto, no se lo lleven a paraísos fiscales, por ejemplo.”
Ahora bien, Soto aclaró que este entendimiento “no es un acuerdo detallado y específico, sino un marco de entendimiento fiscal, que establece objetivos generales, pero que debe ser discutido en detalle en el Congreso, escuchando al mundo sindical, a los gremios y asociaciones de la sociedad civil.
“No se debe evitar el debate público y transparente en el Congreso acerca de qué tipo de recuperación social y económica se merecen todos los chilenos y si este paquete de inversión fiscal traerá mayor cohesión social o una simple vuelta a la fractura social que detonó en el estallido social del 18O. Si cometemos el error de simplemente volver a la “vieja normalidad”, volveremos a un estallido social 2.0”, aseguró el parlamentario.
IMPUESTO EXTRAORDINARIO AL 1% MÁS RICO
“Con este marco de gasto fiscal, Chile va a realizar un gasto histórico y tendremos un déficit gigantesco que alguien debe pagar. Es evidente que si nada se dice, el plan del gobierno implica que lo paguen todos los chilenos con recortes o menos inversión en bienes públicos o menos apoyo para vivienda social, salud, para educación y otras ayudas sociales”, aseguró el parlamentario.
En esa línea, Soto insistió que “el 1% más rico del país, los multimillonarios que se quedan con más del 30% de la riqueza que produce el país no pueden seguir indiferentes a la catástrofe social de todos los chilenos. Hasta ahora se ha visto a representantes de grupos económicos haciendo caridad privada regalando ventiladores y cajas de mercadería. Pues bien, ahora se necesita que los que se han beneficiado de manera extraordinaria con el funcionamiento del país, hagan su parte para recuperar y proteger a los chilenos en esta desgracia y paguen de manera extraordinaria y transitoria un impuesto COVID-19 como contribución a que el país pueda salir de esta crisis”.
Sobre el aumento del IFE, el diputado afirmó que “no es suficiente, pero es una ayuda muy necesaria”, lamentando la tardanza con la que actuó el ejecutivo. “Como oposición veníamos solicitando una renta de cuarentena suficiente hace meses, que no fuera decreciente en el tiempo y que llegue a más personas y, finalmente, logramos torcerle la mano a la derecha y al gobierno con este IFE 2.0”, sostuvo. No obstante, el parlamentario dijo “no entender que el gobierno acceda a aumentar el ingreso familiar de emergencia, pero anuncia a la vez que irá al Tribunal Constitucional para permitir que a la gente le corten la luz y el agua si no pueden pagar sus consumos por la pandemia. El gobierno debe ponerse de una buena vez de parte de quienes están sufriendo con esta crisis».


